Cómo conservar los comics y las revistas antiguos

Todos guardamos nuestros pequeños tesoros infantiles en forma de libros, revistas o tebeos y seguro que en algún momento nos hemos preguntado cómo conservar los comics de nuestra infancia como recuerdo o, tal vez, nuestras colecciones que poco a poco,con el paso del tiempo se van revalorizando y queremos guardar como parte de nuestro legado.
Cómo conservar los comics y las revistas antiguos

Y quien sabe, tal vez terminen convirtiéndose en auténticos tesoros, como el caso del nº1 de Action comics,  que en 1938 se podía comprar por 10 centavos y cuya última subasta en 2014 ha llegado a alcanzar un precio de más de 3 millones de dólares. Como podéis ver, guardar de forma correcta un comic puede llegar a ser una de las mejores inversiones de nuestra vida.

Pero desgraciadamente, el papel impreso no es un elemento que se conserve bien a lo largo del tiempo, salvo que pongamos las medidas necesarias para evitar su deterioro y degradación.

Tanto libros, revistas, períodicos o comics tienen como base el papel, un componente extremadamente frágil y siempre expuesto a un rápido deterioro y  degradación que puede dar lugar a una destrucción total o parcial de su contenido si no se toman al menos unas ínimas medidas de protección.

¿ POR QUE SE DETERIORAN LAS REVISTAS Y LOS COMICS ?

El papel es un elemento extremadamente frágil y delicado que se ve expuesto a gran cantidad de enemigos y agentes externos que tratan de deteriorarlo, degradarlo y consumirlo. Para saber cómo protegerlo es fundamental saber a qué nos enfrentamos.

¿ CUALES SON LOS PRINCIPALES ENEMIGOS DEL PAPEL ?

Como no podía ser de otra forma, esta historia sobre cómo conservar los comics está plagada de villanos que intentarán destruirlos de las formas más insospechadas.

Vamos a conocerlos:

– La humedad:

Es uno de los peores enemigos de nuestras colecciones de libros y revistar, dado que si esta es excesivamente baja incrementa la fragilidad de las hojas y puede hacer que se partan y resquebrajen. Por el contrario, si conservamos el papel en un entorno excesivamente húmedo nuestras revistas pueden llegar a ser pasto de plagas o cuando menos deformarse, arrugarse, convirtiéndose en «papel mojado».

– La luz:

Otro de los grandes enemigos del papel impreso es la luz. La exposición prolongada a la luz, tanto solar como artificial, activará una serie de reacciones químicas entre los elementos base del papel, los componentes químicos de las tintas y el entorno que darán lugar a graves deterioros como el decoloramiento y la oxidación que pueden llegar a borrar el contenido del documento

– La temperatura:

Es el tercer gran villano de nuestra historia, y que aliado con los anteriores pude favorecer la aparición de cepas de hongos, bacterias e insectos que literalmente terminen comíendose nuestras colecciones.

– La suciedad:

El polvo, el humo, la polución son elementos que con el paso del tiempo se van incorporando a nuestros comics y revistas y hacen que pierdan esa presteza y calidad de un producto nuevo que da gusto ver en uno viejo y sin gracia que está pidiendo a gritos terminar en la basura.

– El ser humano:

Y por último, el peor de los villanos, el ser humano, que maltrata y castiga libros y revistas hasta límites insospechados retorciendo, arrugando, plegando, doblando y rasgando las hojas, causando así daños irreparables en tan solo unos segundos.

¿ COMO CONSERVAR LOS COMICS  Y LAS REVISTAS ?

Ahora que conocemos a los mayores enemigos de nuestras colecciones de  tebeos y revistas podemos empezar a aplicar una serie de medidas preventivas que nos ayudarán en su conservación.

– Protegerlo del entorno:

Es tan sencillo como dotar a nuestro comic de un «escudo» en forma de fundas protectoras. Unas sencillas bolsas de plástico evitarán los efectos dañinos ocasionados por la suciedad al mismo tiempo que nos permitirá estabilizar un micro-clima dentro de la funda mucho más fácil de controlar. Pero para ello es importante elegir una buena funda protectora, que tiene que ser lo más inerte posible. Por ello es recomendable utilizar bolsas de polipropileno con solapa adhesiva o bolsas de polietileno con autocierre del tamaño adecuado (siempre unos centímetros más grande que el  ejemplar a proteger) que aislarán completamente nuestros ejemplares y los protegerán del polvo, la humedad excesiva y otros peligros como insectos y larvas y orugas come-papeles. Es muy importante no usar fundas de plástico basadas en PVC u otros materiales similares que desprenden ácidos y terminan siendo altamente perjudiciales. Ah! y no olvidaros de quitar antes de guardarlos cualquier clip, pinza o elemento extraño que se encuentre entre las hojas (flores secas, telas, etc…)

– Protegerlos del tiempo:

Si queremos convertir nuestras fundas para conservar los comics en una auténtica cápsula del tiempo  podemos reforzarla introduciendo dentro de ella una cartulina gruesa o cartón  (siempre libre de componentes ácidos) en el interior que sea un par de centímetros más grande que nuestra revista . Así evitaremos que se doblen o arruguen las esquinas del ejemplar por golpes o por estar mucho tiempo en posición vertical. También podemos introducir una pequeña tira de papel secante entre la cartulina y la funda protectora para eliminar un posible exceso de humedad.

- Protegerlos de la luz:

Si tenemos nuestra colección expuesta en una estantería o vitrina es muy importante que la luz solar incida en la menor superficie posible. Para ello procuraremos mantener juntas las revistas o comics de un mismo tamaño y los lomos de las colecciones siempre bien alineados sin que sobresalga ninguno ( porque si no, terminarán decolorándose). Si tenemos expuestas colecciones de varios tamaños, cuando hay una diferencia de tamaño grande entre una y otra podemos poner una cartulina de color claro entre una y otra para evitar que la luz incida directamente sobre la zona desprotegida.

– Protegerlos de la oscuridad:

Si bien ya hemos dicho que la luz constante o excesiva es perjudicial para nuestras colecciones de revistas y comics, también hemos de tener en cuenta que la ausencia total de luz es tanto o más perjudicial, sobre todo si va unida a una humedad demasiado alta. Humedad y falta de luz es el entorno ideal para todo tipo de hongos y bacterias que por muy bien protegidas que estén nuestras colecciones, siempre terminarán ganando la batall.

– No olvidarnos de ellos:

A pesar de que con las medidas anteriores podremos conservar durante mucho más tiempo nuestras colecciones en unas condiciones óptimas debemos guardarlas siempre en un lugar ni excesivamente seco ni excesivamente húmedo, evitando en lo posible olvidarnos de ellas en sótanos, bodegas y buardillas o cualquier otro entorno con  cambios bruscos de humedad o  temperaturas. La temperatura ideal para una mejor conservación está entre los 15ºC y 20 ºC y en cuanto a la humedad entre el 30% y 50%. Y cada cierto tiempo darles un pequeño repaso, sacar el comic de la funda protectora para cerciorarnos de que todo va correctamente y, sobre todo, disfrutar nuevamente de su contenido.